Te vas, pero estás entre nosotros.
Ernesto, ese gran apasionado que no se perdía un social, un clandestino o un festival. Solo tu sabías que cualquier momento era bueno para bailar.
En las mañanas o en las noches, ahí estabas. Ahí donde el swing crecía en tus zapatos y donde soñabas con viajar, salir a paraísos perdidos y enseñar a otros a bailar.
Una y cientos de followers hemos aprendido tus pasos, y sabemos que, en los momentos de éxtasis, o en un giro complicado un ¡Oh yeah! saldría de tus labios.
Te vas, pero estás entre nosotros, en las fotos de las que huías, en los temas lentos que bailabas con ese paso desgarbado. Estás en los giros donde tu cabello cano volaba cubriéndote los ojos. Esos ojitos que cerrabas mientras la melodía de un saxo nos envolvía en la sala.
Te vas, pero siempre un pedacito tuyo nos dejarás, para que de cuando en cuando, desde donde nos veas bailar, chasquees los dedos y nos acompañes una vez más.

Beatriz de Errazquin.
Madrid, 15 de enero de 2021

Nota de la redacción: Publicamos este post en la web y no en redes sociales porque sabemos que, pese a figurar en todos los álbumes de fotos de fiestas y sesiones de swing, Ernesto no sentía simpatía por las redes ni por aparecer en ellas.

Haremos llegar vuestros comentarios de homenaje a la familia.

📸 Rocío Morales

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