Ken ‘Snakehips’ Johnson, el hombre que quiso que los londinenses disfrutaran del swing en el Café de París, aunque muriera en el intento

Por Maru Silva, socia núm. 960

Ken estaba decidido, los londinenses tenían que “like swing at the Café… or die in the attempt”, una frase premonitoria que marcó el final de una vida trepidante.
En esta ocasión me complace escribir sobre Ken ‘Snakehips’ Johnson, un hombre negro originario de la Guayana Británica cuyo amor por el jazz lo llevó a convertirse en una de las figuras más influyentes del jazz inglés en la década de 1930. Su historia me llamó enormemente la atención por su carisma y su pasión.
Un hombre que, sin haber nacido ni crecido en la escena del jazz de Harlem, logró hacerse un hueco en Londres, en una época marcada por la discriminación racial y las escasas oportunidades laborales para las personas negras, abriendo el camino para que pudieran ejercer y mostrar su talento.
Kenrick Reginald Hijmans Johnson nació el 10 de septiembre de 1914 en Georgetown, Guayana Británica (la actual Guyana). Era hijo del Ministro de Sanidad de la colonia y de una enfermera.
A los 15 años lo enviaron al Reino Unido para terminar sus estudios. Sin embargo, su verdadera pasión era el jazz y el espectáculo. En contra de los deseos de su padre, que quería que fuera médico, empezó a tomar clases en la escuela de danza del coreógrafo estadounidense Buddy Bradley.
En 1934 apareció en la película Oh Daddy!, el único film donde puede vérsele bailar.

Ken regresó a la Guayana Británica y a Trinidad, era un hombre muy alto, guapo y carismático, sus movimientos desataron el entusiasmo del público.
Más tarde viajó a Nueva York y se sumergió en el jazz de Harlem, donde perfeccionó su estilo flexible y fluido, el que le valió el apodo de “Snakehips” (“caderas de serpiente”).
Ken quedó fascinado por Cab Calloway y regresó a Inglaterra con una visión: crear una banda de swing formada exclusivamente por músicos negros.
En 1936 se alió con el jamaicano Leslie Thompson y formaron The Emperors of Jazz, conocidos en ocasiones como The Jamaican Emperors of Jazz o The Aristocrats of Jazz, una banda mayoritariamente negra.
En aquella época no había trombonistas negros disponibles, así que contrataron a dos músicos blancos, Reg Amore y Freddie Greenslade, y les pidieron que se pintaran la cara con corcho quemado para los espectáculos, con el fin de “mantener las apariencias”.
Ken carecía de formación musical: el propio Thompson lo describió como “un agitador de batuta: no era un músico”. Más adelante surgieron tensiones porque Johnson ganaba más que el resto de la banda.

A finales de 1936, el grupo obtuvo un trabajo estable como banda residente del club Old Florida, en el barrio de Mayfair. Johnson renegoció el contrato dejando fuera a Thompson; esto provocó que varios músicos abandonaran la banda, aunque luego regresaron bajo el nombre West Indian Dance Orchestra.

El ascenso en Londres
Ken relató parte de su trayectoria en una entrevista con Uma Marson para la BBC (10 de octubre de 1940):

Uma: —Así que dejaste Londres siendo bailarín de claqué y volviste como director de orquesta.
Ken: —Primero tuve que convencer a Londres de que podía dirigir con la misma soltura con la que bailaba.
Cuando llegué aquí creé una banda formada casi en su totalidad por jamaicanos; nos anunciaban como The Jamaican Emperors of Jazz, y conseguimos en el país actuaciones en teatros y cine. Luego, después de un año, reorganicé la banda con antillanos de todas las islas importantes del hemisferio occidental: una auténtica banda del oeste.
Tuvimos mucha suerte: conseguimos un contrato para tocar en un elegante club del West End, The Florida. Nos quedamos allí dos años y pasamos muy buenos momentos.
Uma:—Y, por supuesto, empezasteis a transmitir por radio.
Ken: — Sí, al final de esos dos años, en 1938.
Uma:—Y entonces ya sentiste que estabais realmente establecidos.
Ken: —Me alegra decir que sí. Al año siguiente tocamos en otro excelente club nocturno del West End, el Willerby’s, y durante el último año hemos estado tocando en el Café de Paris. Hubo un gran “jazz jamboree” relacionado con aquello: participaron unas treinta bandas y nosotros fuimos una de las cuatro que transmitieron desde el jamboree hacia Estados Unidos.

En 1939 la banda vivía su mejor momento: incluso iban a viajar a la Feria Mundial de Nueva York, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial truncó los planes.

Una banda pionera y un símbolo de solidaridad internacionalista

En este artículo de Lea Ventre para la Universidad de Edimburgo, menciona a Marc Matera, autor del libro Black London: The Imperial Metropolis and Decolonisation in the Twentieth Century (2015). El autor dice sobre la banda que, “aunque actuaban para clientes blancos, en su mayoría de clase alta y media y, a través de la radio, para un público británico más amplio, seguían teniendo en mente a otros públicos”.

Las bandas creadas por Johnson constituyeron un paradigma de empoderamiento para los músicos negros, creando espacios de actuación para sus contemporáneos y para las generaciones futuras. Estaban formadas exclusivamente por británicos negros, caribeños negros y africanos negros: las primeras de su tipo en el Reino Unido. Esto permitió integrar y popularizar talento negro marginado en el jazz mainstream.

Cuando Johnson consiguió un puesto en el emblemático Café de Paris, utilizó su plataforma para dar visibilidad a los artistas negros más talentosos de Londres, incluidas cantantes. En ese sentido, “Ken ‘Snakehips’ Johnson forma parte de los músicos y emprendedores que tendieron puentes entre el activismo negro y el club de jazz”.

Gerald Hamilton, su vida privada y el Blitz

En su vida privada, Johnson era homosexual. Su pareja era el escritor Gerald Hamilton, veinte años mayor, cuyo círculo incluía al primer ministro Winston Churchill, la actriz Tallulah Bankhead y el escritor Christopher Isherwood.
Según su biógrafo, Johnson “se divertía con los aires eduardianos de Gerald y sus anécdotas maliciosas, y lo consideraba un tipo realmente genial”.
Mientras tanto, Londres vivía bajo la amenaza del Blitz (una campaña de bombardeos en el Reino Unido por parte de la Alemania nazi y de la Italia fascista que se llevaron a cabo entre 1940 y 1941). Willerby’s cerró ante el temor de ataques alemanes.
En 1940, los alemanes lanzaron finalmente la ofensiva: bombardeos nocturnos y diurnos sobre Londres.
La banda de Johnson consiguió entonces un trabajo fijo en el exclusivo Café de Paris, donde habían actuado Marlene Dietrich, Dorothy Dandridge o Louis Brooks.
La pista de baile del club imitaba el salón principal del Titanic. El local, situado bajo el cine Rialto, ofrecía una falsa sensación de seguridad.

La noche del 8 de marzo

Aquella noche, Ken estaba en el club Embassy con unos amigos. Le rogaron que no fuese al Café de Paris, o al menos que tomara un taxi. Él restó importancia al peligro:
“Con mi color de piel, nadie me va a notar en la oscuridad.”
Llegó a las 21:45, impecable con su esmoquin y un clavel rojo. Cuando la banda empezó a tocar “Oh Johnny”, la gente llenó la pista.

La adolescente Joan Wyndham escribió en su diario:
“Suave, magnético, ‘Snakehips’ Johnson, con su cara delgada, elegante y su ritmo alegre. Estaban bailando ‘Oh Jonny’ cuando cayó la bomba. Las parejas en la pista, abatidas por la explosión, se mantuvieron de pie durante unos segundos como si todavía estuvieran bailando, simplemente se inclinaron un poco, entonces cayeron apilándose una encima de la otra.”
Murieron 34 personas y hubo decenas de heridos. Entre los fallecidos estaban Ken Johnson y el saxofonista David “Baba” Williams. Ken tenía 26 años.
El guionista Sid Colin recordaría: “El West End se detuvo un instante en un silencio horrorizado… y luego el baile continuó.”
Foto de: https://alanmalcher.com/2021/09/08/the-british-homefront-during-ww2-the-cafe-de-paris-bombed-during-the-london-blitz/

Aunque Johnson, como dijo un compañero, “no podía distinguir un si bemol de una pata de cerdo”, tenía, según su Business Manager, “el don de transmitir su tremendo entusiasmo a quienes sí eran talentosos”.
El propio Ken lo reconoce en la entrevista de Uma Marson ante la pregunta “¿Cuál diríais que es el secreto de vuestro éxito?”
“Estás haciendo una pregunta bastante difícil… A ver… Yo soy, sobre todo, un hombre del swing, y he encontrado a muchos músicos, chicos jóvenes, que no tocan solo por tocar, sino que disfrutan cada minuto de su trabajo. Su entusiasmo es contagioso y ha marcado el estilo de la banda.”

Un legado que va más allá del jazz

Según el artículo de Lea Ventre, el legado de Johnson trasciende el jazz.
Contribuyó a crear oportunidades en el espectáculo para músicos negros. Cuando su residencia en el Old Florida terminó en 1938, otra banda no blanca, dirigida por Charles Olufela “Fela”, ocupó su lugar, siguiendo la senda que él había abierto.
Su aportación como músico negro caribeño y activista fue crucial para consolidar la tradición de bandas no blancas de alto prestigio en el Reino Unido.
Ventre reconoce que: “Este líder de banda homosexual, negro y bailarín de swing fue un innovador musical y un activista que trabajó duro y actuó con pasión para amplificar el talento negro en el Reino Unido y más allá.”

______________________________

Si te ha llamado la atención la vida de Ken Johnson, puedes ver en YouTube el documental de la BBC “Swinging into the Blitz A Culture Show Special” que se centra en la figura de Ken y Leslie Thompson.

Fuentes:

https://global.ed.ac.uk/uncovered/1930/ken-snakehips-johnson
https://www.bbc.co.uk/creativediversity/history/umamarson
https://en.wikipedia.org/wiki/Ken_%22Snakehips%22_Johnson
https://www.factinate.com/people/facts-ken-snakehips-johnson
https://blackcablondon.net/2012/07/03/snakehips-at-the-cafe-de-paris/
https://swingdanceleeds.com/ken-snakehips-johnson/
https://www.npg.org.uk/collections/search/person/mp141977/ken-snakehips-johnson-kenrick-reginald-hijmans-johnson
https://alanmalcher.com/2021/09/08/the-british-homefront-during-ww2-the-cafe-de-paris-bombed-during-the-london-blitz/


Etiquetado en: bandas de swing, historia del swing, historia negra, Ken ‘Snakehips’ Johnson, música swing