Por Nacho Miranzo; socio núm. 1006

Supongo que ya casi todas sabéis lo que ocurrió el viernes 20 de junio en el baile social de la Ermita: un compañero de Swing de Barrio, el colectivo al que pertenezco, sufrió un infarto durante el baile. Afortunadamente, y esto es lo que de verdad importa, todo ha salido bien y nuestro compañero ya está en casa recuperándose. Pero en aquel momento, en el que todo tenía peor pinta, me surgieron varias reflexiones que quiero compartir con vosotras.
Os escribo sabiendo lo mucho que nos apasiona a todas bailar, lo mucho que nos alivia y nos aleja de nuestros problemas cotidianos y lo mucho que nos acerca entre nosotras. En un contexto así, no te imaginas tener que enfrentarte a una situación tan extrema. Seguramente no estamos preparados en ningún momento. La mayor lección que aprendí aquella noche, es precisamente esa: me hubiese gustado estar más preparado en esa situación.
Por eso creo que, ya que compartimos algo tan bello, tenemos que pensar también en cómo cuidarnos. No tengo intención de establecer un protocolo. No soy un experto. Simplemente, quiero sembrar la semilla para que, entre todas, sepamos llegar a alguna conclusión.

Si una emergencia ocurre, estas son las medidas que se me han ocurrido pensando un poco:
Llamar al 112. Lo primero que se debe hacer. Se ha de ser muy preciso con la ubicación en la que ha ocurrido el incidente.
Aprender técnicas de primeros auxilios. Gracias a una enfermera que coordinó todo, y a otras personas de bailes latinos que estuvieron haciendo una RCP, nuestro amigo logró sobrevivir.
Tener configurados en el móvil los contactos de emergencia. Si no sabes o no quieres hacerlo, te sugiero que alguien que conozcas de confianza en la escena lo tenga.
– Ahora más en verano, llevar agua al baile social y mantenerse hidratado.
Descansar de vez en cuando. No es el último social de la tierra y no hace falta bailarlo todo.
Defender los servicios públicos, en especial la sanidad pública. Nuestro compañero casi pierde la vida porque la ambulancia tardó media hora en llegar.
Sé que, aunque ahora quiera remover conciencias, lo más probable es que, por desgracia, si nos toca vivir una situación similar, sigamos sin estar preparadas. Pero espero que sea de utilidad.
Por último, quiero agradecer a todo el mundo que ayudó aquel día y que se ha preocupado e interesado por la salud de nuestro amigo. Ha sido una muestra de solidaridad muy bonita y debería poner el foco también en eso.

Imagen RCP. Procede de fundacionmapfre.org . Pincha para ver el original


Etiquetado en: baile social, emergencias, RCP